miércoles, 2 de septiembre de 2009

Bebidas nutritivas

A la hora de hidratar a nuestro cuerpo, disponemos de una amplia gama de bebidas además del agua.

Las diferencias entre unas y otras son notables

Zumos de frutas, aportan energía en forma de azúcares procedentes de la fruta (fructosa principalmente), vitaminas (la C y carotenoides principalmente) y sales minerales (potasio). Los zumos comerciales son una óptima fuente de nutrientes, ya que los avances conseguidos en sus procesos de elaboración permiten conservar prácticamente todas las sustancias nutritivas de la fruta fresca. La adición de azúcar está permitida en cantidades determinadas, y se debe incluir como ingrediente en el etiquetado. Los zumos recién exprimidos contienen los mismos nutrientes que la fruta de la que proceden excepto una cantidad apreciable de fibra que queda retenida con la pulpa, si esta se desecha. Néctares que se obtienen a partir de frutas trituradas (hechas puré) a las que se les ha añadido agua, azúcar y ácidos de fruta, por lo que aportan más calorías. La adición expresa de azúcares a esta bebida ha de ser tenida en cuenta especialmente por personas diabéticas y por quienes deben controlar su peso.
Jugos de hortalizas, solas (remolacha o apio y zanahoria) o combinadas con frutas (zanahoria y manzana) o caldos de verduras, aprovechando así la riqueza en sales minerales de estos alimentos.
Batido de leche y frutas de elaboración casera como postre refrescante o ingrediente de la merienda. Los comerciales resultan más calóricos debido al azúcar añadido. Por otra parte, en determinadas zonas de la península es relativamente común tomar horchata fresca de chufa durante los días más calurosos.
Es una alternativa saludable, ya que además de ser una bebida nutritiva, facilita la digestión y ayuda a combatir las fermentaciones intestinales por una serie de enzimas similares a las del aparato digestivo abundantes en la chufa.

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